La clasificación al Mundial juega a favor de la demanda
Fuente: Portafolio.com
Lunes 9 de septiembre de 2013
Las ventas callejeras
suben con el optimismo en la Selección.
Foto: Archivo Portafolio.co
Algunos gremios son optimistas sobre el
efecto que el entusiasmo generará entre los consumidores por el regreso de la
Selección Colombia a la máxima cita del fútbol..
La economía colombiana se está jugando
su propio partido durante la eliminatoria para el Mundial de Fútbol Brasil
2014.
Además de haber movido más de 30.000 millones de pesos solo en taquilla durante
los siete encuentros y alrededor de 150.000 millones de pesos adicionales por
concepto del incremento en las ventas del comercio, la inminente clasificación
de Colombia ha aumentado el optimismo sobre oportunidades de negocios.
Camilo Herrera, presidente de la firma Raddar, indica que por partido el
consumo de licores y cerveza aumenta entre 5 y 10 por ciento, cada vez que hay
un partido de la Selección.
La perspectiva de la clasificación ha despertado una oleada de entusiasmo que,
en opinión de los expertos, puede incidir en el repunte del consumo de los
hogares. Y si bien no necesariamente significa que se vaya a revertir la actual
coyuntura de desaceleración, ni los números en rojo de la actividad industrial,
el hecho sí contribuirá a elevar la demanda interna.
Incluso, muchos empresarios que están esperando a que la Selección “ponga el
punto final” a su clasificación, que puede ser este martes si consigue un
empate en Montevideo ante Uruguay, para echar a rodar sus planes de negocio
basados en el máximo evento deportivo y, de esta manera, anotar su propio gol.
Ventas de televisores, camisetas, paquetes de viaje a Brasil, publicidad,
souvenirs, afiches, colecciones, banderas, gorras y toda clase de elementos que
surgen a nivel nacional ante la fiebre de la presencia de Colombia en el
Mundial, son el punto de partida de la bola de nieve del consumo que se
extiende por todo el país.
A ellos hay que añadir el impacto de la presencia nacional en el certamen
deportivo con una mayor demanda de bebidas alimenticias, licores, planes de
telecomunicaciones, restaurantes, suscripción a canales y una larga lista de
servicios complementarios.
Por ejemplo, Ricardo Ossa, presidente de Ossa y Asociados, una de las
principales firmas que vende planes para ir al Mundial, reforzó su personal
desde el sábado pasado porque, con seguridad, tras el resultado ante Ecuador,
aumentarán los interesados en tomar los pocos cupos que quedan, habida cuenta
de que, hasta el vienes ya se habían vendido 900 de un total de 1.400.
Se calcula también que el año precedente al Mundial, y más con selección
nacional a bordo, la venta de televisores aumenta 30 por ciento.
POSITIVISMO
Pero más allá de los renglones que tienen un impacto directo, líderes gremiales
como el presidente de Confecámaras, Julián Domínguez, opinan que el aumento del
entusiasmo nacional por la clasificación tendrán un efecto irrigador a toda la
economía.
“Unir al país alrededor de un mismo propósito genera una actitud positiva que
sin duda incide en la demanda, porque un consumidor con la percepción de que
hay un mañana es más proclive a adquirir bienes y servicios que uno que esté
sintiendo el país estancado o con dificultades”, anota Domínguez.
Otros como el vicepresidente de Global Macro & Market Research, Juan Carlos
Rodado; y el presidente de Raddar, Camilo Herrera, coinciden en el efecto del
optimismo, pero dudan de que la clasificación alcance a mover las agujas del
sentimiento hasta hacer que la economía se reactive.
Por su parte, Jorge Londoño, presidente de Invamer Gallup, anota que hay
indicadores según los cuales cada punto que se aumente en optimismo puede subir
1 punto el consumo, pero advierte que si esta semana se mide el positivismo de
los colombianos, en el resultado influiría más la solución paulatina al paro
agropecuario y los cambios en el gabinete del Gobierno, que la clasificación al
Mundial. Esta firma publicó la semana pasada una encuesta según la cual el 82
por ciento de los consultados cree que las cosas en el país están empeorando,
lo cual despertó alarmas porque significa un 30 por ciento más de los que
creían lo mismo en junio.Lo que sí es indudable es que el orgullo nacional se
ha multiplicado.
UNA FECHA DE BONANZA
El presidente de Fenalco en el
Atlántico, Carlos Jiménez, confía en que con Colombia clasificada al Mundial no
disminuya, sino que, por el contrario, mejore la afluencia de gente en
Barranquilla, con miras al último partido que le falta a la selección de local,
el 11 de octubre frente a Chile.
Por lo pronto, esta capital tiene un buen balance de sus resultados como sede
de la eliminatoria. Por un lado, dice Jiménez, ha logrado internacionalizar su
imagen, y por el otro, porque antes y después de cada juego el comercio aumenta
sus ventas en 30 por ciento, en promedio.
“Sabiendo que el partido era el viernes, esta semana la gente empezó a venir
desde el lunes y se veía el ambiente de fiesta, con gente en los centros
comerciales, restaurantes, bares y discotecas. La capacidad hotelera estuvo al
100 por ciento”, dice.
Por su parte, Ricardo Ossa, de Ossa y Asociados, la empresa que opera la
boletería de la Selección, añade que cada que hay un partido el 54 por ciento
lo compra gente del interior del país, lo cual refleja el movimiento del
turismo. Para el último partido, según él, llegaron 1.200 aficionados de
Ecuador.